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Come y calla

Spaguetti al frutti di mare

Spaguetti al frutti di mare

Buenas.

Después de un laaaaaargo letargo del blog, a ver si hay lo que tiene que haber para continuar actualizándolo más a menudo. De momento, lo voy a intentar.

Retomaré la actividad con un plato fácil, vistoso, y bastante sano, teniendo en cuenta que en estos días navideños nos ponemos a comer como si el mundo se fuera a acabar mañana (ah, no, que se iba a acabar, pero era una coña) y apetece algo más ligero y digestivo. 

La receta en cuestión me la he sacado de la manga, es decir, que quería hacer algo parecido a lo que los italianos cocinan, pero después de una ardua investigación, he visto que cada cual la hace a su manera, por lo tanto he decidido hacerlo como hace mi madre la paella de marisco y cambiando arroz por pasta, of course.

Necesitaremos para el plato pasta larga (creo que le va mejor, pero para gustos, colores) y moluscos varios, yo compré lo que me pareció, así que vamos a enumerar los ingredientes:


- Un paquete de tallarines (lo sé, se me va la olla con las cantidades, habrá como para cuatro-cinco personas)

- 1/4 kg. de almejas/berberecho

- 200 gr. de gambas/langostinos/gambón/gamba pelada/cigala...

- 1/4 kg. de chipirón/pota/calamar

- tomate frito (casero mejor, si no, de bote)

- vino blanco

- dos dientes de ajo

- perejil

- agua

- sal

 

Empezamos sofriendo el calamar. Tendremos en cuenta que suelta bastante agua (sobre todo, si es de los que venden descongelado), así que hasta que el agua se haya evaporado lo dejaremos que fría.

Entre tanto, picamos los dientes de ajo en el mortero, y cuando el agua se haya evaporado, se lo echamos al calamar. Damos unas vueltas para que no se queme, y un par de minutos después, añadimos un chorro de vino blanco.

Echamos las almejas (previamente las habremos tenido en agua fría con sal como una hora para que suelten la posible arena que tengan), y damos unas vueltas, hasta que se abran todas.

Añadimos salsa de tomate, como un vaso pequeño. A mí no me gusta especialmente que la pasta flote en salsa de tomate, cuestión de gustos, pero si preferís más, se le echa y punto.

Por último, las gambas, que son las que se hacen más pronto, y damos un par de vueltas. 

Al sofrito de pescado le añadimos un poco de agua, como medio vaso. Podemos usar el mortero con los restos del ajo para echar el agua al sofrito. Agregamos también un puñado de perejil picado.

Por cierto, para el sofrito NO HE USADO NI UN GRAMO DE SAL, el pescado ya trae la suya, y no es cuestión de pasarse, pero vale, para alguien esto estará sosísimo.

Ahora (o hace un rato) ponemos a cocer la pasta. Sabemos la teoría de los italianos, 1 litro por cada 100 gramos de pasta. A mí me parece una barbaridad, yo uso la mitad de agua, e incluso menos, y creo que está buena (ahora es cuando me ponen a caldo los "entendidos" del tema).

Bueno, a lo que vamos. Cocemos la pasta en la cantidad de agua y sal que nos parezca, y yo la dejo bastante tiesa porque NO LAVO LA PASTA EN AGUA FRÍA, LA ECHO DIRECTAMENTE EN LA SALSA, por lo que la pasta continuará haciéndose por el calor que conserva.

TAMPOCO TIRO EL AGUA DE COCER LA PASTA, me servirá para aligerar la salsa, y que no quede pastosa. En algunas salsas viene de fábula porque a veces se espesa mucho, y el agua de cocer la pasta (con su almidón correspondiente) hace que sea menos "engrudo". No sé si me he explicado bien.

Pues nada, ahora sólo queda mezclar pasta con sofrito, y a comer!

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Pasta con le Sarde (pasta con sardinas)

Se podría decir que es el plato nacional siciliano, y lo he sacado de un libro que está muy bien de David Ruggierio, un famoso cocinero italo-americano, de madre napolitana y padre siciliano, que tiene un restaurante en Brooklyn.

 

Ingredientes:

 

250 gr. de sardinas medianas frescas, fileteadas

9 cucharadas de aceite de oliva virgen

2 dientes de ajo pelados y picados

170 gr. de concentrado de tomate en conserva (o de esos botes de tomates naturales ya pelados)

1 ramita de orégano fresco, sólo las hojas

5 hojas de albahaca fresca

3 cucharadas de sultanas (pasas)

3 cucharadas de piñones

sal y pimienta negra recién molida al gusto

1 bulbo mediano de hinojo fresco, con los tallos recortados (que sea un bulbo corto y redondeado, no fino y alargado)

500 gr. de perciatelli (espaguetis huecos y gruesos) o bucatini (de forma similar); yo en Madrid sólo encontré los segundos

1/2 taza de pan rallado sin sazonar

queso pecorino romano recién rallado (o un buen parmesano)

 

Elaboración:

 

Cortar los filetes de sardina en trozos de 2,5 cm.

 

Poner 6 cucharadas de aceite en un cazo grande (o sartén grande y con algo de profundidad = lo que yo hacía) a fuego medio, añadir el ajo y saltear hasta ligeramente dorado. Agregar las sardinas y saltear, removiendo hasta que formen una pasta, entre 8 y 10 minutos.

 

Añadir el concentrado de tomate (si son pelados enteros trocear en la cazuela mismo) y 3 y 3/4 de tazas de agua. Aquí yo metía media pastilla de avecrem o una de esas tazas de agua de caldo que solía tener congelado. Llevar a ebullición. Incorporar el orégano, la albahaca, las sultanas y los piñones, bajar el fuego y sazonar con sal y pimienta al gusto. Yo añadía una pizca de azúcar por la acided del tomate. Dejar cocer a fuego lento hasta que espese, unos 45 minutos, removiendo de vez en cuando.

 

Cuando empieza a cocer la salsa, poner una olla grande con agua y una cucharadita de sal a fuego fuerte. Llevar a ebullición, introducir el bulbo de hinojo y hervir durante 45 minutos. Bajar el fuego y continuar la cocción hasta que esté tierno. Retirar el hinojo, cortarlo en dados pequeños y añadirlos a la salsa.

 

Mantener el agua del hinojo hirviendo en la olla y cocer la pasta en ella. Escurrirla bien y ponerla en una fuente de servir precalentada.

 

Mientras hierve la pasta, verter el aceite restante en un cazo o en una sartén a fuego medio y saltear el pan rallado hasta que se dore. Sazonar un poco con sal y pimienta.

 

Mezclar la pasta con la salsa, espolvorear el pan rallado encima y servir la pasta con el queso aparte.

 

 

Huevos de corral en sartén sobre mousse de hongos y trufas

Vamos con algo indecentemente bueno, una vez más del maestro de Viridiana, quien la publicó generosamente en el chat que mantiene con sus fieles en "elmundo.es". No dejéis de visitar su casa si vais a Madrid, merece la pena... 

 

Para 6/8 personas:

  

50 grs. de trufas

1/4 Kg. de boletus (sirven los deshidratados o los envasados)

100 grs. de foie de pato

1 dl. de nata líquida

Una pizca de pimienta blanca

2 escalonias

Aceite de oliva

1 o 2 huevos frescos por comensal

Sal gorda

 

Picar las escalonias y saltearlas en poco aceite. Añadir los boletus cortados gruesamente y algo más tarde el foie picado de igual modo. Acto seguido, añada la nata líquida y sométalo a una lenta cocción durante diez minutos. Transcurrido ese tiempo, batir con la túrmix, sazonar y colar la salsa. Por último, cubrir la aromática y cremosa mouselina con un huevo frito y sobre éste finas láminas de trufa hasta que se haga de noche.

Cazón en adobo

Algo diferente del tradicional:

Majar un poco de ajo, añadir pimienta mejor verde, algo de pimentón, orégano, aceite de oliva, sal gorda, unas gotas de vinagre de Jerez, una pizca de comino y una cucharadita de una mostaza buena.

Freír en abundante aceite de oliva lo justo, que no se seque demasiado el cazón.

Escurrir en papel de cocina y ¡listo!.

Creps de gambas y setas

Creps de gambas y setas

Hacer un poco de bechamel, suavizarla con nata y ponerla un poco de pimienta y una pizca de nuez moscada.

Añadir gambas peladas previamente salteadas con bastante cebolleta o puerro. Salteadas de igual modo unas setas de cardo.

Envolver una pequeña cantidad dentro de obleas de crepes y gratinar durante diez minutos de horno fuerte con queso de Mahón u otro a elección.

Recomendación del gran Abrahán García (Viridiana).

Ensalada de arroz

Ingredientes (4 personas):

 

Arroz, un vaso de los de agua.

1 lechuga (no demasiado grande si es tipo iceberg)

3 zanahorias

½ pechuga de pollo (o sobras de pollo asado)

8 palitos de cangrejo (surimi)

1 manzana

 

Para la salsa o aliño

 

Mahonesa

Mostaza

Sal

Pimienta

Orégano

Aceite de oliva virgen

Leche

 

Elaboración

 

Cocemos el arroz. Como queramos, a la manera tradicional con una pizca de sal (poca, pues luego añadiremos de nuevo en el aliño). O simplemente hervido y escurrido como si fuera pasta. Dejamos templar, reservar.

 

Freímos o hacemos al horno la pechuga de pollo. Picamos como en dados. Si son sobras de pollo, desmenuzar y picar.

 

En un bol grande vamos echando la lechuga cortada en juliana. La relación cantidad lechuga-arroz será a nuestro gusto. Las tres zanahorias troceadas lo fino que podamos. Añadimos el arroz y el pollo. El cangrejo troceado y la manzana pelada y picada.

 

Para la salsa. En una taza grande o un bol pequeño ponemos dos cucharadas soperas de mahonesa y un chorro (como una cucharada y media de postre) de mostaza. Removemos bien hasta que ligue. Añadimos sal gorda, pimienta y orégano al gusto. Removemos de nuevo. Y ahora vamos aclarar esta mezcla añadiendo poco a poco leche y removiendo hasta que quede con la textura de una mahonesa ligera (sin pasarse). Por último, añadimos un chorro de aceite de oliva virgen y mezclamos.

 

Echamos este aliño por encima de la ensalada y mezclamos bien.

 

Metemos la ensalada en la nevera y dejamos enfriar un rato. Si queréis podéis hacer algo más de salsa para añadir un poco otra vez antes de servir, pues al reposar la ensalada el arroz chupa mucho aliño.

 

También se puede añadir un poco de pimiento verde picado…, o lo que os apetezca.

Pizza de atún y champiñones

Pizza de atún y champiñones

Vale. Estoy de acuerdo. Hemos dejado el blog temporalmente abandonado, pero ha sido por un cúmulo de cosas, no por falta de ganas. De hecho, a algunos de los platos que he preparado últimamente, le ha caído una foto para ser publicada posteriormente aquí. Otra cosa es que me sentase a escribir la receta.

Para alegrarlo un poco, la de hoy, sinceramente, no ha sido nouvelle cuisine que digamos. Se trata de una pizza, plato socorrido donde los haya, sobretodo si se trata de levantar el auricular del teléfono, y llamar al pizzero de la esquina. Pero con cuatro cosillas de nada, y los típicos sobrantes de la nevera, se puede hacer una pizza de lo más aparente.

La de hoy la he hecho con unos champiñones laminados que tenía medio abiertos, que si no se usan pronto, se estropean, un poco de tomate triturado que me había quedado por ahí, una lata de atún, y un tomate que se estaba empezando a poner pocho.

Ingredientes:

Masa de pizza (yo utilizo el preparado de masa de pizza del Mercadona, sólo hay que añadir agua, aceite y sal a la mezcla, se amasa en cero coma, y se hace lo grande que uno quiera)

Tomate triturado para la base (también puede ser frito)

Mozzarella rallada (o en bola, y se hacen taquitos, de hecho, a un italiano amigo mío, se lo he visto hacer con ésto último)

Orégano (en el Lidl venden un sazonador de pizzas que es una mezcla de orégano, romero, albahaca y no sé cuántas especias más)

Para esta receta:

Atún

Champiñones

Rodajas de tomate


Seguimos las instrucciones para preparar la masa (con un paquete, suele dar para dos bases grandes). La base la ponemos sobre un papel de hornear, en la bandeja. Sobre la base, echamos el tomate triturado, y lo extendemos. Agregamos la mozzarella, y sazonamos con el orégano. Y sobre esta base (que sería la pizza margarita), echamos el resto de ingredientes, de una manera armoniosa, para que quede mono, y repartido...

Horneamos hasta que veamos que el queso se ha fundido, y que la base está cogiendo color, dejarla a gusto del consumidor, más churruscada o menos...

 

 

 

Enchilada de Nuevo México (por Nico)

Para cuatro personas

 500 g de carne picada de de ternera

1 bolsa de tortillas de maíz (no confundir con las de trigo), suelen estar en las zonas de frío o congelados de los supermercados (o en estantes de comida mejicana)

1 cebolla

500g de alubias pintas

1 bolsa de queso rallado cheddar o mezcla de varios para gratinar

2 tomates

1 lechuga

2 cucharadas de chile rojo en polvo, si es de nuevo México mejor, difícil pero no imposible, sino vale pimentón picante y un poco de tabasco

Elaboración

Freír las tortillas durante aproximadamente 1 minuto cada una en abundante aceite templada, no conviene que esté fuerte para que no se queden duras, y reservar.

En una cazuela poner la carne picada de ternera con un chorrín de aceite y ayudados de espátula de madera deshacer mientras se fríe para que no quede apelmazada.

Una vez que la carne coge color, verter  medio litro de agua y llevarlo a ebullición para añadir las dos cucharadas soperas de chile en polvo. Bajar un poco la temperatura y esperar a que se reduzca y tome algo de consistencia.

Las alubias si son pintas naturales deberemos haberlas puesto a remojo y cocido previamente (unas dos horas) con algo de sal pero si ningún condimento adicional. Alternativamente se pueden comprar hechas en lata en la zona de comida mejicana de los supermercados.

En una fuente rectangular para horno como la que utilizaríamos para una lasaña extendemos la primera capa de tortillas de maíz que previamente hemos frito.

Sobre esta capa extendemos con la ayuda de un cazo la carne enchilada, una capa de alubias, una de cebolla cruda picada y una de queso rallado gordo (tipo cheddar).

Encima ponemos otra capa de tortillas y repetimos la operación de capas de carne queso alubias y cebolla como si fuera una lasaña.

Sobre la última capa de tortillas extendemos la carne enchilada sobrante, abundante queso rallado y el tomate y la lechuga troceados.

Antes de servir hornear a 160 grados durante unos 15 minutos para  fundir los ingredientes.

Se puede acompañar de nachos con guacamole y pico de gallo

Nota: el chile en polvo presenta unos matices de sabor que no son iguales a los del pimentón picante, mucho más dulce, es de textura mas sólida, no se disuelve tanto y tiene un final amargo. Su picor no trasciende en la boca pero si en el estómago. Es un potente afrodisíaco y eleva la tensión arterial.

Fetuccini pirata

Ingredientes para 2 personas:

 

Fetuccini (= nidos)

½ cebolla

1 diente de ajo

2 pimientas de cayena

Sal

Tomate triturado (o frito)

Leche

Queso parmesano (u otro)

Gambas congeladas peladas

 

Elaboración:

 

Por un lado cocemos la pasta exactamente el tiempo marcado por el fabricante, escurrimos y reservamos.

 

Por otro, en una sartén grande a fuego medio sofreímos en un poco de aceite el ajo y la cebolla picados hasta que ésta esté trasparente. Añadimos un tarro o bote de tomate triturado (tamaño normal), sal, las cayenas, pimienta y una pizca de azúcar, removiendo bien y hacemos como si fuera salsa de tomate tradicional, que ligue y espese un poco. [Si es tomate frito no hacer nada de esto].

 

Añadir a la sartén la pasta y mezclar todo bien, ya a fuego lento. Echamos un chorro de leche (sin pasarnos), de modo que la salsa quede de un tono rosáceo semejante al de la salsa rosa. [Hay quien añade un poco de tabasco].

 

Es el momento de meter en la mezcla las gambas previamente descongeladas (o frescas peladas). Removemos una última vez y retiramos del fuego.

 

Servimos inmediatamente, poniendo por encima en cada plato un poco de parmesano.

 

Nota: según la tolerancia de cada uno, se puede hacer más o menos picante.

Bacalao con tomate y pimientos

Bacalao con tomate y pimientos

Ingredientes:

Bacalao desalado

Una cebolla

Tomate triturado (a voluntad)

Un pimiento rojo

Un pimiento verde

Un chorrito de vino

Harina

Aceite

Ajo

Sal

Azúcar


Desalamos el bacalao, dependiendo del grosor, dos días completos, cambiamos el agua 3-4 veces en esos dos días.

Preparamos la salsa (yo lo hice el día anterior, así tardaba menos al día siguiente). Picamos la cebolla, el pimiento rojo y el verde, y el diente de ajo. Lo hacemos poco a poco. Cuando está a medio hacer, echamos un chorrito de vino, le damos unas vueltas para que evapore el alcohol, y echamos el bote de tomate para que se fría, también despacio. Salamos (ojito, que el bacalao ya tiene su sal correspondiente, a pesar del desalado) y echamos una pizca de azúcar (como media cucharadita de café) para quitar el ácido. Una vez vemos que el tomate ha evaporado el agua que tenía al echarlo, que ha espesado lo que nos parece bien, y que ha tomado un rojo más vivo, pues lo dejamos aparte.

Las tajadas de bacalao las enharinamos y las freímos, no demasiado fuerte para que no se quemen.

Una vez hemos frito el bacalao por ambos lados, echamos sobre ello la salsa que teníamos hecha, y lo dejamos un rato para que se mezclen los sabores.

Está más bueno al día siguiente.

Ñam ñam

 

Quiche lorraine (o Susaine, o lo que a uno le vaya bien)

Quiche lorraine (o Susaine, o lo que a uno le vaya bien)

Ingredientes:
Pasta brisa
3 huevos
1 tarrina de nata, crema fresca (creme fraiche que dicen también), o leche evaporada
1 trozo de panceta
2 puerros
Queso azul (un poco)
Queso rallado (del que tengáis a mano)

Picamos el puerro pequeñito (yo últimamente, echo mano de la picadora que es un primor) y lo pochamos poco a poco hasta que esté blandito. Troceamos también un trozo de panceta, lo pochamos (en el mismo sitio que el puerro sin ir más lejos).
Mientras tanto, ponemos la pasta brisa sobre el molde de hornear, y lo horneamos un rato (que se dore un poquito, como 10 minutos a 180º).
Mezclamos los huevos, la nata y el queso azul desmenuzado. Lo mezclamos con el puerro y la panceta, y lo echamos en la pasta brisa ya cocinada. Lo cubrimos con el queso rallado, y lo metemos al horno (las dos placas encendidas a 200º), más bien hacia la parte de arriba para que se dore, unos 20 minutos, aunque se va viendo el proceso, cuando esté dorado, es que está.
Se puede hacer de lo que os dé la gana, champiñones, gambas, espárragos, espinacas, jamón...

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Berenjenas rellenas de champiñones y mozzarella

Berenjenas rellenas de champiñones y mozzarella

Ingredientes:

Una berenjena por persona

2 tomates  (o un bote de tomate triturado)

1 cebolla

Champiñones laminados

1 bola de mozzarella fresca

1 diente de ajo

Aceite de oliva

Sal y pimienta


Abrimos las berenjenas a la mitad, y las vaciamos, dejando sólo la "carcasa". Picamos la pulpa y la reservamos (no mucho tiempo, que la berenjena se pone negra).

Preparamos el relleno: en una cazuela, con aceite de oliva, rehogamos a fuego medio-bajo la cebolla picada, y una vez esté transparente, agregamos la berenjena picada. Le damos unas vueltas. Añadimos el tomate picado (o la lata de tomate), el ajo, y los champiñones en láminas, y salpimentamos. Lo dejamos cociendo poco a poco hasta que el agua que el tomate suelta, se haya consumido, no debe quedar líquido.

Una vez apartado del fuego, le añadimos la mozzarella picada, y lo mezclamos todo bien.

Rellenamos con la mezcla las berenjenas. Las ponemos en una fuente de horno, las cubrimos de queso rallado (yo usé gouda), y las gratinamos hasta que estén doradas, unos 20 minutos a 180º.

El mismo procedimiento sirve para rellenarlas de cualquier otra cosa, siempre y cuando no requiera de mucha cocción (verduras, por ejemplo). Si es carne, la sofreiremos antes que la berenjena picada, no después.

A disfrutar...

 

Amago de pasta oriental

Receta resultona para los amantes de la comida china, fácil y rápida.

Ingredientes (4 personas):

 

1 paquete de espagueti o tallarines (si queréis, comprad los tallarines chinos)

½ pechuga de pollo

150 gr. de gambas (congeladas)

1 bote o tarro de setas (shiitake, rovellones, boletus, de cardo...)

2 pimientos verdes italianos

1 pimiento rojo

1 pimiento amarillo (opcional)

2 dientes de ajo

½ cebolla

Salsa de soja

1 pastilla de avecrem

Sal

Pimienta

 

Elaboración:

 

Cocer los espagueti al dente, tal y como marca el fabricante. Escurrir, reservar con una gota de aceite para evitar que se peguen.

 

En una sartén grande salteamos en poco aceite dos dientes de ajo, media cebolla, dos pimientos verdes italianos, un pimiento amarillo (si lo hay) y uno rojo, todo ello cortado en juliana. Cuando vaya cogiendo color, añadimos la pechuga de pollo troceada y, a fuego vivo, sofreímos para que vaya cogiendo color. Salpimentamos (poco). Cuando el pollo vaya cogiendo color de brasa, añadimos las setas también en juliana, volteamos un par de veces y echamos una primera dosis de salsa de soja, como cuatro o cinco cucharadas y damos al conjunto un par de vueltas.

 

Añadimos la pasta a la sartén y mezclamos bien, ahora a fuego medio-bajo. Ahora echamos salsa de soja al gusto, pero por lo menos la suficiente para que la pasta oscurezca un poco. Removemos sin parar para que la pasta no se nos agarre al fondo de la sartén. En un vaso, mortero, taza, etc., ponemos media o una pastilla de avecrem, la machacamos  y añadimos como un tercio de agua caliente, removemos y lo añadimos a la sartén. Mezclamos de nuevo todo bien y cuando el líquido se haya evaporado y la pasta se haya impregnado bien de la mezcla, añadimos las gambas, damos un par de vueltas más y…¡ya está!.

Garbanzos y puerros con vinagreta

Garbanzos y puerros con vinagreta

Ligero y rápido

Ingredientes:

Un bote de garbanzos cocidos

Una lata de puerros en conserva (si son de Sahagún, mejor)

Pimiento verde

Pimiento rojo

Cebolla

Ajo

Salsa de soja

Sal

Aceite de oliva

Vinagre


Salteamos en una sartén los garbanzos escurridos, y poco antes de apagarlos, les echamos un chorrete de salsa de soja, le damos unas vueltas, y lo apartamos.

Preparamos la vinagreta. A gustos. Yo la he hecho con pimiento verde, pimiento rojo, cebolla y ajo. Todo al accesorio picador de la batidora, queda pequeñito y evitas tenerlo que picar todo a cuchillo, con el consiguiente ahorro de tiempo. Lo echamos en un bol, y lo aderezamos con vinagre y aceite, en una proporción de 1 parte de vinagre, 3 de aceite.

Emplatamos primero poniendo una base de garbanzos salteados, encima los puerros, y sobre todo ello, un poco de vinagreta.

A comer!

 

Pincho de tortilla distinto...


Se trata de un pincho de fácil preparación y de una forma distinta de comer tortilla de patata.

 

Ingredientes:

 

4 ó 5 huevos

3 patatas

1/2 cebolla

3 pimientos verdes italianos

Sal

Aceite

 

Elaboración:

 

Lavamos los pimientos y quitamos el rabo, la “tapa” y las pepitas. Secamos y reservamos.

 

Se trata en principio de seguir los pasos como para hacer una tortilla de patata tradicional.

 

Pelamos, troceamos y freímos la patata junto con la cebolla (picada) y poca sal gorda. Un poco antes de que esté, batimos los huevos en un bol. Añadimos las patatas a los huevos y comprobamos de sal. Hay que tener en cuenta que también salaremos los pimientos.

 

En la misma sartén dejamos parte del aceite.

 

Rellenamos los pimientos con la mezcla de huevo y patata.

 

El aceite ha de estar a fuego medio-fuerte. Para freír los pimientos, hay que hacer rápido el primer paso: ponerlo boca abajo por la parte abierta, de modo que sellamos esa abertura y ya no se derramará el relleno. Una vez hecho esto, seguimos friendo a fuego medio el pimiento ya de modo normal, salándolos un poco. Cuando esté, sacamos y reservamos sobre papel de cocina.

 

Para servirlo tenemos dos opciones. Enteros sin más en una fuente o cazuela de barro. O nuestra preferida, troceándolos en forma de medallones como de dedo-dedo y medio de grosor a modo de pincho sobre rebanadas de pan tostado.

 

Esperamos que os guste.

 

Lubina al horno

Ingredientes (4 personas)

 

Una lubina de unos 2 kg.

2 patatas medianas

1 cebolla grande o 2 medianas

5 dientes de ajo

Perejil

1 trozo de guindilla roja seca (o alegría riojana)

Una pizca de avecrem

Agua

Aceite

Sal

 

Elaboración

 

Tenemos bien limpia la lubina, cosa que nos hará el pescadero.

 

En una fuente de horno, cubrimos el fondo con láminas de cebolla. Encima ponemos las patatas cortadas igualmente en láminas. Añadimos dos dientes de ajo aplastados y sin pelar.

 

Sobre este lecho colocaremos la lubina, con una pizca (poca) de sal.

 

En un mortero machacamos los dientes de ajo restantes con el perejil y una pizca de sal. Untamos con ello la lubina.

 

Echamos en el mismo mortero la pizca de avecrem, como ½ pastilla, y machacamos. Añadimos como un vaso de agua caliente y removemos, se hará una especie de caldo. Si no se disuelve bien, no pasa nada, lo hará después en el horno. Añadimos esto por encima de la lubina y alrededor.

 

Rociamos con un chorro de aceite todo el conjunto y finalmente agregamos cuatro o cinco trozos de guindilla.

 

Tendremos el horno precalentado. Introducimos y miraremos de vez en cuando (mojando a ratos la lubina) por si se consume el caldo con el que se tienen que hacer las patatas y la lubina. Si fuera así, añadir más agua de vez en cuando.

 

Debería estar hecha en unos 20 minutos.

 

Congrio que intentó ser al ajoarriero, y acabó con patatas...

Congrio que intentó ser al ajoarriero, y acabó con patatas...

No es que me quiera flipar con los nombres de los platos, pero es lo que en realidad me ocurrió el otro día al intentar hacer un congrio al ajoarriero. La cuestión es que, a pesar de todo, estaba bueno...

Ingredientes:

Unas rodajas de congrio (pa los que vayan a comer)

Patatas

Ajo

Aceite

Pimentón

Cebolla

Agua

Laurel


Ponemos el agua a cocer en una cazuela con la cebolla a trozos y el laurel, la cantidad justa para que cubra el congrio. Cuando empiece a hervir, echamos el congrio y lo tenemos un rato, hasta que esté blanco, más o menos hecho. Lo retiramos del agua.

Aprovechamos este mismo agua de cocer el congrio para echar unas patatas en gajos, salamos, y las tenemos cociendo hasta que estén casi blanditas.

Retornamos el congrio a la cazuela de las patatas.

En una sartén freímos unos ajos un poquito, sin que se lleguen a quemar, y justo antes de sacarlos del fuego, añadimos una cucharada de pimentón, lo disolvemos bien, y se lo echamos todo a la cazuela de las patatas y el congrio.

Lo dejamos unos minutos más, para que todo se impregne del sabor, damos unas vueltas a la cazuela, y ya lo podemos servir.

 

 

Ensalada de arroz

 

Ingredientes (4 personas):

 

Arroz, un vaso de los de agua.

1 lechuga (no demasiado grande si es tipo iceberg)

3 zanahorias

½ pechuga de pollo (o sobras de pollo asado)

8 palitos de cangrejo (surimi)

1 manzana

 

Para la salsa o aliño

 

Mahonesa

Mostaza

Sal

Pimienta

Orégano

Aceite de oliva virgen

Leche

 

Elaboración

 

Cocemos el arroz. Como queramos, a la manera tradicional con una pizca de sal (poca, pues luego añadiremos de nuevo en el aliño). O simplemente hervido y escurrido como si fuera pasta. Dejamos templar, reservar.

 

Freímos o hacemos al horno la pechuga de pollo. Picamos como en dados. Si son sobras de pollo, desmenuzar y picar.

 

En un bol grande vamos echando la lechuga cortada en juliana. La relación cantidad lechuga-arroz será a nuestro gusto. Las tres zanahorias troceadas lo fino que podamos. Añadimos el arroz y el pollo. El cangrejo troceado y la manzana pelada y picada.

 

Para la salsa. En una taza grande o un bol pequeño ponemos dos cucharadas soperas de mahonesa y un chorro (como una cucharada y media de postre) de mostaza. Removemos bien hasta que ligue. Añadimos sal gorda, pimienta y orégano al gusto. Removemos de nuevo. Y ahora vamos aclarar esta mezcla añadiendo poco a poco leche y removiendo hasta que quede con la textura de una mahonesa ligera (sin pasarse). Por último, añadimos un chorro de aceite de oliva virgen y mezclamos.

 

Echamos este aliño por encima de la ensalada y mezclamos bien.

 

Metemos la ensalada en la nevera y dejamos enfriar un rato. Si queréis podéis hacer algo más de salsa para añadir un poco otra vez antes de servir, pues al reposar la ensalada el arroz chupa mucho aliño.

 

También se puede añadir un poco de pimiento verde picado…, o lo que os apetezca.

 

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Crema de zanahorias

Crema de zanahorias

Ingredientes:

 

1 Kg. de zanahorias

2 patatas

2 cebollas

1 puerro

1 calabacín pequeño (opcional)

2 dientes de ajo

1 hoja de laurel

1 pegote de mantequilla (opcional)

Aceite de oliva de 0’4º

Sal, pimienta

½ pastilla de avecrem

Leche (nata si preferís)

 

Elaboración:

 

Trocear todas las verduras en trozos pequeños (sin pasarse).

 

En una olla o cazuela ponemos un buen chorro de aceite y el pegote (como una cucharada sopera no muy colmada) de mantequilla (opcional). A fuego medio.

 

Añadimos el ajo y la cebolla, sofreímos unos 5 minutos. Incorporamos la zanahoria y sofreímos otros 2 minutos. Vamos incorporando el resto de las verduras y el laurel.

 

Cubrimos de agua, salpimentamos (poco) y añadimos la pizca de avecrem. Subimos el fuego al máximo. Cocemos como cuando hacemos una crema o un puré. Si es en olla, pues unos 10-15 minutos tras poner el pitorro y que haya empezado a girar. Si es en cazuela, algo más, como casi el doble. Transcurrido ese tiempo, apagar el fuego. Si lo hemos hecho en olla, deberemos esperar para poder abrirla.

 

Pasamos por la thermomix o por la batidora. Para que quede más fina, luego lo pasamos también por el chino. Volvemos a ponerlo en una cazuela. Probamos de sal y pimienta y rectificamos a nuestro gusto si es que hace falta.

 

Encendemos el fuego de nuevo a potencia media-baja. Vamos dando vueltas y añadiendo leche de muy poco en muy poco, hasta que veamos que queda algo ligeramente más parecido a una crema que a un puré. Normalmente no llega a un vaso de los de agua la cantidad de leche que se debe añadir. Pero como hemos dicho, esto depende ya de cada uno. La ventaja de no hacerlo con nata es el menor aporte calórico y la mejor digestión, pero la decisión es vuestra.

 

Esperamos que os guste.

Pincho de aguacate, queso azul y anchoa

Pincho de aguacate, queso azul y anchoa

Ingredientes para 4 personas:

2 aguacates maduros

1 cuña como de uno o dos dedos de grosor de cualquier queso azul (también sirve el queso de Valdeón)

4 - 8 anchoas

4 - 8 nueces

1 terrina de nata o 1 lata o botellín de cerveza

 

Elaboración:

 

Partimos a la mitad y longitudinalmente los aguacates, quitando el hueso. Recordad que el aguacate se oxida enseguida, por lo que este pincho hay que prepararlo inmediatamente antes de comerlo. Por si acaso podemos frotarlo con un poco de limón.

 

Previamente prepararemos la crema de queso. Tenemos dos opciones:

La tradicional con nata, batiendo ambas cosas. Si queremos añadimos una pizca de pimienta y nuez moscada. O esta otra. Batir queso con cerveza, añadiendo ésta poco a poco y dejando a nuestro gusto. En cualquier caso, ha de quedar como una crema algo espesa y basta pues la usaremos para rellenar el hueco dejado por el hueso del aguacate y expandirla por el resto de su superficie.

 

Precisamente, ése es el siguiente paso. Untar sobre el aguacate. La cantidad, al gusto de cada cual.

 

Finalmente, pondremos encima del queso una o dos anchoas. Y decoraremos con una o dos nueces peladas.

 

Ya está. Un pincho bastante resultón y que llena bastante.

 

 

 

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